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Las mascarillas faciales y el distanciamiento social plantean desafíos de comunicación para muchas personas

NIDCD Director Debara Tucci wearing a clear face mask.

La directora del NIDCD, Debara L. Tucci, M.D., M.S., M.B.A., usa una máscara facial transparente.

10 de julio de 2020

La comunicación es una transacción importante y compleja que depende de señales visuales y a menudo auditivas. Los factores que influyen en qué tan bien se recibe nuestro lenguaje hablado incluyen nuestro contacto visual y lenguaje corporal, ya sea que estemos de pie o sentados al hablar, nuestro tono de voz y expresiones faciales, así como la iluminación ambiental y el ruido de fondo.

Para poder seguir una conversación, las personas con problemas auditivos (y hasta aquellas con una audición normal) también pueden prestar mucha atención a la boca de la persona que está hablando, lo que se conoce como lectura de labios. En los Estados Unidos, aproximadamente el 15 por ciento de los adultos mayores de 18 años informan que tienen problemas de audición. Esta se puede perder por muchas razones, incluida la exposición a ruidos fuertes en el transcurso del tiempo. Algunas personas nacen con problemas de audición y muchas otras la van perdiendo a medida que envejecen. Independientemente de la causa, la pérdida de audición es discapacitante para millones de personas, incluida la mitad de la población en los Estados Unidos mayor de 75 años.

En muchos lugares, durante la mayor parte de esta primavera y ahora en el verano, las coberturas faciales de tela (mascarillas) y el distanciamiento físico se han transformado en la nueva norma a seguir. Es probable que las pautas de salud pública que recomiendan estas salvaguardas contra la pandemia del COVID-19 no cambien en el futuro cercano. Aunque son necesarias, estas precauciones pueden ser agotadoras, especialmente para las personas con pérdida de audición que podrían depender de leer los labios para comunicarse.

Las coberturas faciales de tela no permiten ver bien los rasgos faciales, lo que interrumpe la percepción del habla y las emociones transmitidas por la persona que está hablando. También filtran el habla, haciendo que los sonidos sean menos claros. Cuando se dificulta entender el habla, ya sea debido a las coberturas faciales de tela, a la distancia o a otros factores, las investigaciones sugieren que tenemos menos recursos cognitivos para procesar la información más a fondo. En consecuencia, la comunicación resulta afectada y pueden aumentar los sentimientos de estrés y aislamiento.

Las capacidades de habla, lenguaje y audición son altamente individualizadas. Estos tiempos difíciles nos ofrecen a todos la oportunidad de estar atentos a la comunicación, lo cual requerirá un esfuerzo adicional. Exhorto a todos a enfrentar estos desafíos con paciencia, amabilidad y una actitud propicia para la solución de problemas. Hable más claro y tal vez más fuerte de lo que normalmente lo haría, pero sin gritar. Si puede conseguir una cobertura facial transparente, contemple la posibilidad de usarla en lugar de la cobertura facial de tela que está usando actualmente, de manera que se le pueda ver la boca.

Pregúntele a la persona con la que está hablando si entiende lo que está diciendo. Otra opción es pedirle que le repita lo que ha dicho. También puede proponer usar otro método (teléfono inteligente, papel y lápiz, pizarra blanca) para transmitir su mensaje. Y, cuando sea posible, evite ruidos de fondo fuertes cuando interactúe con otros. Esto puede mejorar la comprensión en ese momento así como proteger su audición para el futuro.

NIDCD Mask Infographic - 8 Tips for Improving Communication When Wearing a Face Covering

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Última actualización: 
5 de agosto de 2020