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Avanzamos en la investigación para mejorar la vida de las personas con trastornos de comunicación: Un mensaje del director del NIDCD

Photo: Dr. James Battey
James. F. Battey, Jr.,
M.D., Ph.D.

Desde que se autorizó la creación del NIDCD en 1988, los científicos apoyados por nuestro Instituto han hecho grandes avances en los campos de la audición, el equilibrio, el gusto, el olfato, la voz, el habla y el lenguaje. Hemos realizado numerosos descubrimientos que han ampliado nuestra base de conocimientos y permitido mejorar el diagnóstico, el tratamiento y la tecnología para personas con trastornos de la comunicación.

En los campos en los que hemos hecho avances significativos, la genética ocupa un lugar destacado. Hemos identificado cientos de mutaciones genéticas relacionadas con la pérdida de audición hereditaria, habiendo creado un mapa de más de 90 genes sólo en los últimos 10 años. Estos genes y las proteínas que producen nos están ayudando a comprender mejor cómo funciona la audición normal en el oído y el cerebro. Habrá descubrimientos aún más interesantes cuando aprendamos cómo aprovechar este potencial para detener o revertir algunos tipos de pérdida de audición.

Exploraciones similares en las áreas del habla y el lenguaje han descubierto mutaciones genéticas que son responsables del retraso en el desarrollo del lenguaje en los niños pequeños y que también tienen un papel en la dislexia e, incluso, en algunos casos de autismo. También se han identificado tres variantes de genes asociados con el tartamudeo y se están investigando otros más.

Otra área prometedora de la investigación es la lucha contra la pérdida de audición mediante la regeneración de las células ciliadas. Éstas son las pequeñas células sensoriales en el oído interno. Nuestra capacidad de oír se basa en estas células ciliadas, y los defectos o daños en estas células causan pérdida de audición. Recientemente, los científicos apoyados por el NIDCD desarrollaron un método para cultivar células ciliadas funcionales en el laboratorio. Otro grupo de investigadores del NIDCD utilizó un régimen de medicamentos para regenerar las células ciliadas en un modelo de oídos de ratones. Las investigaciones sobre la regeneración de las células ciliadas podrían algún día ofrecer una importante opción de tratamiento, y tal vez hasta una cura, para la pérdida de audición.

En los próximos años, el NIDCD también seguirá enfocándose en el desarrollo de aparatos que llevan los sonidos a las personas profundamente sordas o con problemas graves de audición. El implante coclear, uno de los logros biomédicos más innovadores de los últimos 30 años, se desarrolló como resultado de la financiación del NIDCD. Este año, dos de esos investigadores recibieron el Premio Lasker~DeBakey en investigaciones clínicas y médicas.

También estamos descubriendo cómo aplicar la tecnología de los implantes cocleares para desarrollar otras prótesis neurales para la audición, el equilibrio y el habla. Éstas incluyen los implantes auditivos en el tronco cerebral, que vuelven a conectar el oído al cerebro en las personas a quienes les han extirpado los nervios auditivos por medio de cirugía; implantes vestibulares para normalizar el equilibrio mediante la estimulación eléctrica del nervio vestibular; e interfaces cerebro-computadora para ayudar a los pacientes con el síndrome de enclaustramiento a traducir el pensamiento al habla sintetizada.

En cuanto a las investigaciones sobre el gusto y el olfato, continuaremos abordando cuestiones sobre la forma en la que el cerebro interpreta los datos sensoriales, así como elaborando un mapa de la organización funcional de los circuitos neurales que median estos sentidos. En la investigación del lenguaje, las técnicas de imágenes más precisas como la morfometría basada en voxel, nos ayudarán a comenzar a entender las redes neurales complejas que convierten los objetos y las palabras en habla.

Mientras nos dirigimos hacia nuevas fronteras en el descubrimiento científico y la medicina de precisión, es probable que las investigaciones financiadas por el NIDCD produzcan tecnologías más sensibles y eficaces para las personas con pérdida de audición, que sean tecnologías que puedan adaptarse mejor a la medida individual de cada persona. Nuestros estudios continuos en genética y la rápida acumulación de conocimientos acerca de los genes y sus funciones significan que estamos al inicio de la era de diagnósticos precisos basados ​​en genotipos para muchos de los trastornos de la comunicación que estudiamos.


Acerca de James F. Battey, Jr.

James F. Battey, Jr., M.D., Ph.D., es el director del Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación y sirve como vicepresidente del Grupo de Trabajo de Células Madre de los Institutos Nacionales de la Salud. Ha ocupado cargos en el Instituto Nacional del Cáncer y el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares. Recibió su licenciatura en Física del Instituto de Tecnología de California en 1974, y su título de médico y de doctor en Biofísica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford en 1980.

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Last Updated Date: 
June 19, 2015